Oscuridad

La piedra pesada me empuja hacia el suelo,
los pies me comienzan a arder.
¡Qué ironía qué sea invierno y se me abrase la piel!
 

Fijando la vista al árbol que no está en pie,
mi silueta vacía juega con el viento
acariciando el cristal que no se ve.

¡Y giro entorno a la vida!
¡Y no paro de caer!
¡Se me envenena el alma mía!
¿¡Por qué la oscuridad me volvió a envolver!?




Comentarios

Entradas populares de este blog

Seamos seguidores

Cinder