¿Te vendrías conmigo a Alemania?

-Vaya este plato está riquísimo, aunque prefiero no saber lo que lleva, ¿quieres?

-No, gracias -respondí rápidamente-. Estos fideos me están sabiendo a gloria.

-¿A qué sabe la gloria? -me preguntó. Nunca supe que contestarla.


...

-Si un día te dijera de venirte conmigo a Alemania en busca de trabajo, ¿me dirías qué sí? -la pregunté mientras la acariciaba el pelo.

-Es muy pronto para contestarte a eso, ¿no crees? Yo no sé que va a pasar dentro de unos días, unos meses o unos años, quiero decir, en este momento te diría que sí pero a lo mejor mi opinión en un futuro podría cambiar.

-No sé que decirte -la contesté intentando que no se diera cuenta de que me había dolido un poco esa respuesta. Ella siempre vivía con los pies en la tierra, yo en cambio vivía siempre en las nubes.

-Hacemos una cosa, ¿hoy estamos a día tres verdad? Pues todos los días tres de cada mes hazme la misma pregunta, y si un día no sé que responderte... todo habrá cambiado.

...

-¿Te vendrías conmigo a Alemania?

-¡Sí! -asintió entusiasmada- ¡Feliz aniversario cariño!

...

-¿Sabes? No creo que sea buena idea que quedes con ella -dijo de repente algo enfadada.

-¿Estás celosa? -contesté con una sonrisa de oreja a oreja.

-No, simplemente no me parece buena idea.

...

-¿Te vendrías conmigo a Alemania?

-Sí -respondió mientras me entregaba su regalo de aniversario.

...

-Te quiero -me dijo mirándome con ternura a los ojos.

-Y yo a ti -contesté de forma automática.

...

-¡No me lo puedo creer! ¿¡Estás otra vez hablando con ella!? ¿¡Qué demonios te ocurre!? ¡Hace siglos qué no hacemos nada juntos! -me dijo entre lágrimas.

-Siempre sacas las cosas de quicio, ojalá te parecieras más a ella, por lo menos no se comporta como una idiota con su novio.

-Puede que sea eso, puede que sea una idiota y que por ello esté aguantando todo esto. Sería lo ideal que te fueras con ella -dijo mientras salía de casa dando un portazo.
...

-Estoy deseando ir al cine contigo cariño -me dijo sonriente.

-Y yo contigo -la contesté-, ¿cuál quieres ver?

-No lo sé...- respondió dudosa.

-Cariño a mí se me hacen los ojos chiribitas por ver contigo cualquier película, así que no seas tan tardona boba -dije impaciente.

-¿Cómo se te hacen los ojos chiribitas? -me contestó. Nunca supe que responderla. 

...

-¿Te vendrías conmigo a Alemania? -la dije desesperado.

-¿Cómo has podido? -me contestó entre lágrimas.

-¿Te vendrías conmigo a Alemania? -volví a repetir con el corazón acelerado.

Sin mirarme me dio la espalda y comenzó a caminar... Nunca obtuve respuesta.




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