El muro

Y ella desde lo más bajo del mundo, mira hacia el cielo dónde el muro parece no tener fin. Esta pared de carácter inexpugnable encierra a todos los hombres en un pequeño universo inexistente y artificial, impidiendo así que nuestra condición humana se libere de sus propias cadenas impuestas por nosotros mismos.

Y ella desde lo más bajo del mundo mira hacia el cielo, observando el muro que parece no tener fin, y se pregunta:

"¿De qué sirve este muro que se eleva hacia el cielo?
¿De qué sirve subir estando aquí,
tan cera del suelo?
Mis padres siempre me advirtieron de lo siguiente:
Ten tus pies en la tierra, 
no eches nunca el vuelo,
 si lo haces caerás en el más angosto y oscuro agujero"

Y ella desde lo más bajo del mundo, mira hacia el cielo, observando el muro que parece no tener fin.

Una voz que procedía de su interior comenzó a susurrarle lo siguiente:

"Ese muro sirve para escalarlo y para que todos nosotros echemos el vuelo. Tendrás que enfrentarte con tus manos y tus pies desnudos a la fría roca, tendrás que avanzar en el camino dónde conocerás a gente que intentará hacerte caer, pero no te preocupes, no tengas miedo, las caídas duelen pero siempre puedes levantarte del suelo y volver a intentarlo. A pesar del daño causado conocerás a gente por el camino que te ayudará a avanzar, que te dejarán posar tus pies en sus manos y te alzarán unos peldaños, ¿pero sabes mi niña? Esas personas se quedarán tarde o temprano en el camino, porque todos tenéis distintos destinos.

No te rindas nunca, si tienes que hacer un descanso tómatelo con tiempo. Ten en cuenta que aunque tus manos sangren y  tus pies se duerman, tu mente sigue siendo fuerte, así que mi niña, posa tu pie en esa roca y comienza a avanzar en tu largo viaje, enfréntate al mundo que tanto temes, conviértete en una mujer.

Cuando avances y te caigas, cuando lo des todo por perdido, cuando tus lágrimas se derramen por tu rostro, y cuando tu corazón se rompa, te darás cuenta mirando hacia abajo de todo lo que has avanzado, y no podrás evitar sonreír y seguir el tortuoso camino hacia tu destino, la cima.

Y allí, en lo alto del cielo, cuando llegues a la cima con las manos y los pies sangrando, con el alma cansada y llena de heridas, comprenderás el porqué existe éste muro y el porqué sólo tú como algunos pocos, habéis podido seguir y avanzar elevándoos del resto. Con la libertad erizando tu cabello, te sentarás en la orilla del muro para poder vislumbrar el paisaje que todos anhelan: la felicidad. Darás las gracias a las dificultades del camino por haberte hecho ser quién eres, y sentirás un orgullo hacia ti misma inmeso. Todo lo que has hecho habrá merecido la pena en el mismo instante en el que sientas que te has liberado de las cadenas al tocar con tus propias manos el mismísimo cielo."

Y ella desde lo más bajo del mundo, mira hacia el cielo, dónde el muro parece no tener fin. Posa uno de sus pies decidida después de escuchar a esa voz que procedía de su interior en una de esas piedras para comenzar su largo camino. Sintió la fría piedra en su piel, y entre silencios, dijo:

"No sé quién soy, 
ni adonde iré.
No sé si conseguiré llegar a la cima,
no sé si a medio camino abandonaré;
pero de algo de lo que sí estoy segura es que ya he hecho lo complicado,
separarme de los cobardes,
de los atemorizados,
y comenzar mis ascenso con los envalentonados"

Tenía muchísimas granas de escribiros esto,
 es de hace algún tiempo
 y estaba en mi cuaderno de las cosas perdidas.

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